Un debate en el Foro Internacional de Mujeres en el Turismo reunió a líderes que destacaron la diversidad y la representación como factores esenciales para fortalecer el sector.
Aunque las mujeres representan la mayoría de la fuerza laboral del sector turístico brasileño, su presencia en puestos de liderazgo sigue siendo un reto para el sector. Este tema fue el eje central del panel «Superando barreras: liderazgo femenino y derechos de las mujeres en el turismo», celebrado este miércoles (3) durante el Foro Internacional de Mujeres en el Turismo, en João Pessoa (PB).
Durante el debate, la presidenta de la Asociación Brasileña de Agencias de Viajes (ABAV), Ana Carolina Medeiros, argumentó que las mujeres deberían acceder a puestos de liderazgo y toma de decisiones efectivos. Según ella, todavía es común encontrar profesionales altamente cualificados desempeñando funciones estratégicas tras bambalinas, sin la misma presencia en los espacios de representación institucional.
«No queremos ocupar un puesto solo para salir en una fotografía. Queremos mujeres en puestos de liderazgo, participando en las decisiones y ayudando a definir la dirección del sector», afirmó.
Lizete Ribeiro, directora ejecutiva del Grupo Tauá Hotels and Resorts, hizo hincapié en que la equidad y la diversidad deben formar parte de la cultura organizacional de las empresas, y recordó que la transformación se produce cuando el compromiso deja de ser mera retórica y comienza a guiar las decisiones de gestión.
Actualmente, más del 50% de los puestos de liderazgo en Grupo Tauá están ocupados por mujeres, y aproximadamente el 60% de la plantilla está compuesta por profesionales femeninas. Para Lizete, la diversidad contribuye directamente a la innovación, el intercambio de experiencias y el fortalecimiento del negocio.
«La diversidad debe vivirse a diario. No basta con hablar de inclusión. Las empresas deben crear oportunidades reales para que las personas crezcan y ocupen puestos de liderazgo. No hay industria más poderosa para la transformación humana que el turismo. Es un sector que genera oportunidades, desde los primeros empleos hasta la formación de grandes emprendedores, ejecutivos y líderes. Nuestro papel es abrir puertas y crear estas condiciones», afirmó.
La presidenta del Movimiento Ela Soma, Marina Rolim Cartaxo, explicó que las redes de mujeres desempeñan un papel estratégico en la ampliación de la participación femenina en el turismo, lo que implica el intercambio de experiencias, la circulación de oportunidades y la colaboración entre mujeres emprendedoras; factores que ayudan a impulsar los negocios y a fortalecer la presencia femenina en diferentes segmentos de la industria turística.
«El turismo es un sector basado en las conexiones. Cuando las mujeres comparten conocimientos, señalan oportunidades y caminan juntas, fortalecen no solo sus trayectorias individuales, sino todo el ecosistema turístico», afirmó.
En representación del turismo rural, la empresaria María Júlia Baracho destacó cómo el emprendimiento femenino puede impulsar el desarrollo de destinos y generar oportunidades económicas en los territorios. Propietaria de Engenho Triunfo y Hotel Fazenda Triunfo, relató su experiencia utilizando el turismo como herramienta para valorar la cultura local y transformar la realidad económica de la región brejo de Paraíba.
«Nadie desarrolla un destino en solitario. El turismo solo cumple su función cuando genera oportunidades para la comunidad, impulsa la economía local y crea las condiciones para que más personas se queden y prosperen en sus territorios», afirmó.