La Fiesta del Sol en Perú -INTI RAYMI en Quechua- se celebra el 24 de junio en Qosqo (Cuzco) alrededor del solsticio de invierno.
Volé de Lima a Cosqo el 24 de junio en la tarde. Tras bajar del avión algo mareado -literalmente de lado a lado- y masticar unas hojas de coca que tomé de una cesta que ofrecían en el aeropuerto para hacer frente al mal de altura (3,399 metros sobre el nivel del mar), llegué a la ciudad y degusté un delicioso rocoto relleno para reponerme.
En la noche salí a caminar para tener una primera impresión y La Plaza de armas se fue llenando de agrupaciones musicales y de baile con melodías, de danzas típicas del altiplano andino, con vestimentas elaboradas entre la lentejuela y los tejidos locales y con pluralidad de colores. Mucha percusión y danzas armoniosas, en una plaza abarrotada de público de diferentes nacionalidades.
Cientos de componentes de agrupaciones tradicionales en torno al monumento al Emperador Inca Pachacútec, cantaban y bailaban al unísono en una plaza en la que los templos destacan iluminados, convenientemente, con luces tenues y cuyas farolas lucían adornadas con banderitas de colores.

A la mañana siguiente paseé por el centro histórico y hubo algo que me sorprendió sobremanera: La bandera con franjas de colores que encontré en las farolas, la noche anterior, comenzó a hacerse visible en puertas, balcones y ventanas de cualquier casa en un callejón o en cualquier amplia avenida, en los comercios, en los mercados, en los autobuses, taxis, motocicletas… Hasta en la sopa. Y en los edificios municipales ondeaba junto a la bandera de Perú.
Por un momento pensé que se trataba de la bandera del Orgullo, cuya celebración coincide con esas fechas… hasta que observé que la banderita también lucía en los arcos de las iglesias y hasta en lo alto de las torres de dichos templos.

Interferencia. ¡Voy a preguntar a algún ciudadano local y que me explique!
Efectivamente, la bandera INCA está inspirada en los colores del arco iris, como la bandera del colectivo LGTBIQ+ (una franja menos) y también la bandera de la PAZ (escala de colores en diferente orden a las anteriores) y por ser las fiestas del INTY RAIMI engalanan cualquier rincón de la ciudad.
La ciudad de Qosqo me impresionó por sus edificios y tenía algo que me acercaba a mi tierra, a Almagro concretamente, bien por la extensión de la plaza flanqueada con algunas iglesias, bien por sus balconadas de madera sobre soportales que guardan y refrescan la sombra y ya en la distancia y desde la altura, bien por el mural que conforman los tejados del lugar.
El Inty Raimi se celebra en otros lugares de Perú y también en Bolivia y Ecuador y aunque ha pasado por épocas de prohibiciones, nunca se dejó de celebrar, puesto que lo hicieron en secreto.