Un turista extranjero, que habla inglés, camina por los pasillos de una plaza de mercado. No va a comprar frutas o verduras, tampoco víveres. Su paladar quiere sabores típicos colombianos que se encuentran en La Concordia, en el centro de Bogotá.
Allí es atendido por Daniela León, la administradora de Doña Ofelia, un restaurante que ganó un reconocimiento por tener el mejor ajiaco de la ciudad.
La Opinión probó la oferta culinaria de este establecimiento y de otros, en el marco del VI Congreso de la Confederación de la Industria Turística de Colombia (Confetur), que terminó ayer en Bogotá, gracias a un fan trip que organizó de la mano del Fondo Nacional de Turismo (Fontur) del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, y la agencia Tegua Travel.
“Desde la renovación de la estructura del mercado, nos convertimos en un centro de experiencias gastronómicas. Somos una empresa de tradición familiar con 15 años aquí. Hay muchos turistas que vienen, principalmente extranjeros, quienes se quedan muy sorprendidos. Nosotros cada vez trabajamos en sacar nuevos platos, con mejor presentación y atención al cliente”, dijo León.
La Concordia
Lo que relató esta empresaria gastronómica no es fortuito, es parte de una estrategia de la Alcaldía para aprovechar las 12 plazas de mercado, porque tienen un potencial turístico, que en pocas ciudades se aprovecha, de acuerdo con la directora del Instituto Distrital de Turismo (IDT) de Bogotá, Ángela Garzón.
La funcionaria explicó que la capital del país recibió, en 2025, más de 14 millones de visitantes, aproximadamente 2 millones de ellos fueron extranjeros, y miles acudieron a esos espacios a disfrutar de la comida, debido a que la urbe es una de las mejores posicionadas en Latinoamérica en gastronomía, cultura y entretenimiento.
“Somos la puerta de entrada a Colombia, porque muchos de los extranjero llegan a Bogotá, conocen esta ciudad, y luego van a otras ciudades, como Cúcuta y Cartagena, por lo que le apostamos a que ellos conozcan otras regiones de Colombia”, manifestó Garzón.
Cúcuta también tiene cómo lograrlo
La directora del IDT destacó que las plazas de mercado La Perseverancia, 12 de Octubre y La Concordia son algunos de esos nuevos escenarios para impulsar el turismo, porque, aunado a la oferta gastronómica, buscan que se den a conocer las cocinas, que tienen historia y cultura.
Ángela Garzón resaltó que “el voz a voz” de los visitantes ha hecho que esta política crezca, por lo que consideró que Cúcuta tiene también cómo hacer estos espacios atractivos para los propios y extraños, lo que, además, implica un manera de recuperar el patrimonio.
“La responsabilidad que tenemos las entidades públicas es acompañar a esos vivanderos y vivanderas, como se les llama a los comerciantes de las plazas, para ayudarlos a fortalecerse en educación financiera, marketing, presentación de los platos y mejorar la infraestructura, porque son tradición colombiana y focos del turismo”, agregó.
Garzón insistió que los viajeros llegan a las distintas ciudades en busca de experiencias diferentes; entonces, consideró que sería genial tener a un visitante disfrutando del típico pastel de garbanzo, “que es muy delicioso”, en esas plazas, en donde también conozcan de dónde viene la tradición y cuenten con toda la experiencia de recorrer la plaza