Manifestación cultural vigente en la provincia de General Sánchez Cerro, en Moquegua, recrea el arrieraje andino y preserva una memoria histórica de intercambio y movilidad en el sur del país.
El Ministerio de Cultura declaró Patrimonio Cultural de la Nación a la forma de música y danza conocida en el distrito de Matalaque como Los Arrieros o Los Tucumanes Arrieros de Matalaque; y en el distrito de Ubinas como Los Patroncitos o Los Patroncitos Tucumanes de Ubinas, vigente en el ámbito de la provincia de General Sánchez Cerro, departamento de Moquegua, mediante la Resolución Viceministerial N.° 000115-2026-VMPCIC/MC.
Esta manifestación cultural representa, de manera simbólica, festiva y satírica, los roles sociales vinculados a la experiencia histórica del arrieraje andino y sus formas de organización desde el periodo colonial hasta la etapa republicana. Asimismo, se inscribe en dinámicas de rutas comerciales interregionales que articularon territorios del sur del Perú, Bolivia y Argentina.
La danza recrea la estructura organizativa de las caravanas arrieras mediante diversos personajes. El patrón, máxima autoridad de la comparsa, dirige los desplazamientos, acompañado de figuras como el chalán, muleros y peones, así como personajes satíricos como el mohíno o moyano y la mala cara, que evocan jerarquías y tensiones sociales a través de máscaras y gestualidades burlescas.
La coreografía se organiza en secuencias que simbolizan el tránsito, la organización y la vida social del arrieraje. Incluye el ingreso en columnas que representa la llegada de la recua, formaciones circulares con zapateos y mudanzas, y un tramo final con ritmo de huayno que propicia la interacción con el público, evocando espacios de sociabilidad propios del mundo arriero.
La indumentaria se inspira en el atuendo tradicional de los antiguos arrieros andinos e incorpora elementos como sombreros, máscaras, roncadores, polainas, espuelas y alforjas. Su elaboración articula oficios tradicionales como la mascarería, la textilería, la ebanistería y la talabartería.

La música, basada en el huayno andino de estructura pentatónica, es interpretada con guitarra, mandolina, charango y chillador, acompañada de cantos en castellano y quechua que evocan el viaje, el esfuerzo y las vivencias del arrieraje, así como expresiones festivas y satíricas.
Esta expresión forma parte central de las festividades patronales de ambos distritos: en Ubinas, durante la festividad de la Virgen de la Inmaculada Concepción, en diciembre; y en Matalaque, en la festividad de la Virgen del Rosario, en octubre, en estrecha relación con la religiosidad popular y la vida comunitaria.
Su transmisión se realiza principalmente de manera oral y práctica en el ámbito familiar y en las comparsas, con participación activa de niños, jóvenes y adultos, lo que garantiza su continuidad generacional y refuerza la identidad local.
Con esta declaratoria, el Ministerio de Cultura reafirma su compromiso con la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial y el reconocimiento de las prácticas culturales que fortalecen la diversidad e identidad del país.