A través del programa “Chan Chan para todos”, un primer grupo participó, junto a sus padres, en sesiones de modelado en barro con iconografía chimú
En el marco del programa institucional “Chan Chan para todos”, el Ministerio de Cultura, a través de la Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) de La Libertad, desarrolló talleres especializados dirigidos a niños y jóvenes con Trastorno del Espectro Autista (TEA), basados en una metodología de aprendizaje vivencial.
Un primer grupo de 12 participantes, acompañados por sus padres, formó parte de sesiones de modelado en barro con iconografía chimú, en una experiencia que acercó el patrimonio cultural de manera accesible y significativa.
Esta iniciativa permite que el patrimonio deje de ser un concepto distante y se convierta en una vivencia tangible que favorece el desarrollo de la motricidad fina, la regulación emocional y la organización cognitiva. En ese sentido, la participación de personas con TEA en la vivencia de Chan Chan evidencia el potencial del patrimonio cultural para fortalecer la autoestima y el sentido de pertenencia.
“Este modelo de gestión inclusiva no solo dignifica a los ciudadanos históricamente marginados, sino que posiciona al complejo como un referente de democratización de la cultura”, señaló el director de la DDC La Libertad, Christian Arbaiza Mendoza. Agregó que esta iniciativa trasciende la mera observación histórica para convertir el legado de la cultura chimú en una herramienta terapéutica, inclusiva y de aprendizaje significativo para poblaciones vulnerables.
Los talleres se desarrollan en espacios adaptados que garantizan experiencias accesibles, seguras y significativas. En esa línea, el Ministerio de Cultura reafirma que el patrimonio cultural es un recurso vivo que contribuye a fortalecer el tejido social y a reducir brechas de exclusión.