Mi primer trabajo en México allá por 2014 fue con la Cía. de teatro Juana de Asbaje. El nombre para mi era nuevo y la curiosidad me llevó a saber de quien se trataba. Esta señora es la famosa escritora y filósofa Sor Juana Inés de la Cruz: “La décima musa”.
Hasta entonces había leído algunos poemas suyos y obras como Los empeños de una casa y en mis años mexicanos conocí también El divino narciso que en su época se representó en la Corte de Madrid.
Años más tarde actué en San Miguel Nepantla -en el actual Estado de México- el pueblo donde nació Juana Inés en 1648. Allí está su casa -ahora visitable- junto a un Centro cultural con un auditorio gigante al aire libre rodeado de extensa y variada vegetación donde representamos la obra El susurro de las brujas con la Cía. Narval Blanco.
El Convento de San Jerónimo donde ella vivió de forma monástica está situado en pleno Centro Histórico de la Ciudad de México (el DF de siempre) y junto a él un entramado de casas, patios y celdas cuyo Claustro (donde la escritora se instruyó en las letras) actualmente es la Universidad del Claustro de Sor Juana y se puede visitar e incluso se puede tomar un café en la tranquilidad del espacio. El edificio se encuentra en el centro de la que hasta hace unos años fue la ciudad más poblada del mundo y a la que se conoció como la Ciudad de los Palacios en época colonial y aún así el silencio y la calma son poderosos al habitarlo como si el tiempo no hubiera atravesado sus muros.
En su época las mujeres no solían acudir a la universidad y cuentan que en algún momento pensó hacerse pasar por hombre para ello. Habló nahuatl desde chiquita, no mostró interés por el casamiento, ingresó en el convento para dedicarse a formarse intelectualmente y estudió latín. Fue inspirada por la obra de Calderón de La Barca o Lope de Vega.
Vivió en Nueva España (México en época del Virreinato) y actualmente es estandarte de la cultura mexicana y de la literatura en español.
La actriz mexicana Alhelí Ábrego interpretó en los últimos tiempos Primero sueño dando vida a su autora de la mano de Francisco Hernández y la Cía. Fénix Novohispano.
En Retales, mi última propuesta escénica y poética, interpreto un poema suyo que es universal:
¿En perseguirme, mundo, qué interesas?
¿En qué te ofendo, cuando solo intento
poner bellezas en mi entendimiento
y no mi entendimiento en las bellezas?
Yo no estimo tesoros ni riquezas,
y así, siempre me causa más contento
poner riquezas en mi entendimiento
que no mi entendimiento en las riquezas.
.
Yo no estimo hermosura que vencida
es despojo civil de las edades
ni riqueza me agrada fementida,
teniendo por mejor en mis verdades
consumir vanidades de la vida
que consumir la vida en vanidades.
(Juana Inés de la Cruz. Fénix de América).