La exposición «Vectores-Vertentes» en Río de Janeiro presenta un panorama de la fotografía contemporánea de Pará y destaca el papel de las políticas públicas en el fortalecimiento de las artes visuales.
La fotografía puede ser memoria, gesto político y territorio. En la Amazonia, también se convierte en un campo de experimentación estética y afirmación de identidades. Desde esta perspectiva, la exposición «Vectores-Vertentes: Fotógrafas de Pará» llega al Centro Cultural Banco do Brasil en Río de Janeiro, reuniendo un amplio panorama de la producción fotográfica contemporánea de mujeres amazónicas y reforzando el poder creativo de la región en la escena artística brasileña.
Abierta al público hasta el 30 de marzo de 2026, la exposición presenta obras de doce artistas de Pará que, a lo largo de más de cuatro décadas, han construido narrativas visuales sobre territorio, ascendencia, memoria e identidad. Concebido por el Museo de las Mujeres (Museo DAS) y curado por la historiadora del arte Sissa Aneleh, el proyecto recorrió previamente los CCBB de Belo Horizonte, Brasilia y São Paulo, consolidándose como una de las iniciativas más relevantes para la valorización de la fotografía producida por mujeres en la Amazonia.
La fotógrafa Evna Moura se encuentra entre los artistas que participan en la exposición. Nacida en Cachoeira do Arari, en la isla de Marajó, y residente en Belém, desarrolla investigaciones que combinan tecnologías analógicas y digitales, así como procesos experimentales con pigmentos naturales.
Para la artista, el territorio amazónico no es solo el tema de sus imágenes, sino la base misma de la mirada que construye su obra. «La Amazonía no es un tema externo ni un paisaje para contemplar, sino la estructura misma de una mirada que requiere comprender el territorio. La fotografía es, para mí, una herramienta política en este sentido», afirma.
Según Evna, su trayectoria artística surge de la relación entre la naturaleza, la memoria y la identidad. Su experiencia viviendo entre Marajó y la capital de Pará también ha influido en su exploración de materiales y procesos.
“La influencia de la región también es evidente en la elección de tecnologías, como el uso de pigmentos naturales en la creación de las imágenes, y en la comprensión de que la fotografía es un organismo vivo, afectado por la humedad, el tiempo y la ascendencia”, explica.