Fotos: María Cristina Correa
¿Y si te animas a realizar uno de los mejores trekking que encontrarás en Suramérica? Caminar, caminar y caminar en la montaña por cuatro o cinco días alrededor de 52 kilómetros parece algo terrible, pero saber que tu destino es uno de los lugares sagrados más importantes para la cultura ancestral indígena, lo llena todo.
Pues esto es en la Sierra Nevada de Santa Marta, Colombia, declarada por la UNESCO como Reserva de la Biósfera, es la montaña costera más alta del mundo con cumbres que alcanzan los 5.775 metros sobre el nivel del mar y que esconde un verdadero tesoro como lo es Teyuna (en lengua nativa) o Ciudad Perdida, un “punto de identidad y enlace con nuestro pasado hispánico”. Sólo es subir hasta 1.200 metros de altitud para estar allí, en el Corazón del Mundo como lo definen los hermanos mayores, descendientes de los tairona.
Se cree que Ciudad Perdida fue fundada por los Tairona entre los años 500 y 700 D.C. cuando en medio de su peregrinar se encontraron con el espectáculo grandioso de las montañas donde desarrollaron un complejo sistema socio-cultural y la constitución de su mundo espiritual. Los aborígenes crearon una red de aldeas, que aún hoy, se siguen rescatando de la selva. Fue abandonada después de la conquista y redescubierta por saqueadores en 1972.

Siguiendo los pasos de los Tairona
“Todavía en nuestro tiempo, y para los descendientes directos de aquellos antiguos pobladores como son los Kogui, la Sierra Nevada es la Casa Sagrada y centro de todo, donde en su pico más alto, aún está clavado Kalvasánkua, el poste central que sostiene el planeta”.
Hacer este viaje, es una de las experiencias más gratificantes que se puedan vivir. No se trata sólo de trekking, se trata de reencontrarse con uno mismo conectado con la naturaleza en todo su esplendor. En la zona también habitan otros grupos étnicos como son los Arhuacos, Wiwas y Kankuamos que al igual que sus hermanos mayores, los kogui, protegen y guardan el equilibrio espiritual, ecológico y territorial.
El trayecto se puede realizar en 4, 5 o 6 días dependiendo del grado de preparación. Lo más aconsejable es hacerlo en cinco días y no se puede hacer por cuenta propia. Aunque no es de dureza extrema, sí es muy exigente, hay que tener una mínima condición física. En Santa Marta, importante ciudad del caribe, se encuentran las agencias autorizadas con las cuales se puede hacer el tour que incluye TODO, alimentación, seguros, hospedajes básicos, guías, pago a las comunidades e ingreso al parque y por supuesto, mil historias y sonrisas que encontrarás en el camino.
Siguiendo los pasos milenarios, lo primero que se debe hacer es pedir un permiso a la madre tierra para recorrer la Sierra, se cruzarán ríos y riachuelos, cascadas y pozos de aguas cristalinas en donde podrás darte un refrescante baño y descansar, senderos en un zigzag constante con paisajes increíbles, árboles descomunales, aves multicolores y monos aulladores que recrean el ambiente, un ecosistema como pocos, da la impresión de estar en un jardín botánico interminable.
Y llega el día de subir 1.200 escalones en piedra para encontrar la primera plataforma. El cansancio deja de existir. Lo que te relate el guía es poco para todo lo que tu imaginación recrea. Seguir cuesta arriba hasta la terraza ceremonial es mágico, se siente una conección con la naturaleza increíble. Un consejo, poner los pies descalzos sobre la tierra, cerrar los ojos, recargarse de su energía, es un verdadero regalo de la vida.
El camino no es fácil pero se aprende y se disfruta a cada paso y cuando los nativos te dicen que estás en el corazón del mundo es una realidad. Se regresa a casa con una visión diferente del mundo y de los hombres.

Recomendaciones o tips de viaje
Lo ideal es ir en temporada baja y de pocas lluvias, es decir, febrero, marzo y abril, meses en los cuales los senderos están en mejores condiciones y los cruces de los ríos son más seguros. En julio-agosto y diciembre-enero es tiempo seco también pero se encontrarán con mucho visitante ya que la temporada es alta. Para el mes de septiembre, los kogui no permiten realizar tour para que la tierra descanse, de manera que planea bien el viaje.
No sobra hacer una lista básica de qué llevar: morral impermeable pequeño o mediano pero ir lo más ligero posible, botas de montaña o calzado deportivo que no sean nuevos y un par de sandalias, 3 o 4 mudas de ropa de fácil secado que incluya camisetas de manga larga, vestido de baño, toalla microfibra y elementos de aseo, protección solar, sales de rehidratación, botella de agua reutilizable o termo, manta o sábana, capa para la lluvia, bolsas de plástico para llevar la ropa húmeda, medicamentos, vendas y muchísimo repelente, no olviden que estarán en zona muy húmeda, calurosa y selvática. Aunque en la mayor parte del trayecto no hay señal para celulares, en los albergues se podrá recargar equipos y celulares para que no se pierdan ni un solo momento de esta inolvidable aventura, más sin embargo, tratar de tener buenas baterías.
Aunque no lo necesitarán es bueno llevar un poco de dinero local en efectivo.
No olviden pedir permiso antes de fotografiar indígenas, ir siempre acompañado del guía, minimizar la generación de residuos sólidos y llevar de regreso todo plástico, informar si tiene restricciones en la alimentación. Contratar un seguro médico internacional
Lo mejor de viajar es compartir experiencias. Si les gustó la información, fue de utilidad o tienen preguntas, no olviden hacer sus comentarios.