Desde el norte de la provincia de Córdoba y el restaurante Luz Mala, la cocina tradicional argentina sigue viva en cada receta que respeta sus raíces y, al mismo tiempo, dialoga con el presente. La gastronomía de nuestro país ha cambiado y mutado a lo largo del tiempo; se ha fusionado en el mundo globalizado, incorporando nuevas técnicas e ingredientes, pero sin perder su esencia.
En esta oportunidad abordamos un plato emblemático de nuestra identidad latinoamericana: la humita al plato – o umita, como originalmente se pronunciaba en lengua quichua, donde la letra “H” no existía.
UN PLATO CON HISTORIA
Esta es una preparación ancestral de origen andino, presente en distintos países de América Latina. Su base combina dos ingredientes que nos identifican profundamente como región; EL MAÍZ Y EL ZAPALLO.
Ambos forman parte de la alimentación de los pueblos originarios desde tiempos precolombinos y continúan siendo pilares de nuestra cocina actual.
Más que una receta, la humita representa cultura, territorio y memoria.

INGREDIENTES TRADICIONALES
● Maíz fresco (preferentemente rallado o procesado)
● zapallo
● cebolla
● pimiento rojo
● pimiento verde
● cebolla de verdeo
● queso fresco en dados
● albahaca fresca
● ají molido
● Sal y pimienta
Opcional: un toque de crema de leche, que aporta suavidad y cremosidad sin alterar la esencia del plato.
Si bien la receta tradicional se mantiene como base, la cocina actual permite pequeñas reinterpretaciones : jugar con textura, intensificar aromas o incorporar técnicas modernas, siempre con respeto por el origen.
La clave no es transformar la receta hasta perderla, sino reinterpretar sin dañar sus raíces.
