Chiclayo es una ciudad rica en historia. Se dice que fue habitada por una civilización prehispánica, la cultura Mochica, y luego, para el siglo XV, era administrada por la cultura Lambayeque o Sicán. Esta civilización nació de los últimos vestigios de los Moche. Así mismo, tomó influencias de la cultura Wari, incipiente para el momento, y de la cultura Chimú. Los lambayecanos destacaron por su arquitectura, orfebrería y navegación.
Chiclayo, conocida como la “Ciudad Heroica”, se encuentra en el departamento de Lambayeque, en la costa del Pacífico. Durante la época de la colonia, su poca población indígena donó tierras para edificar la primera iglesia y convento franciscano, con miras a la evangelización. Así es como se construye la Iglesia Matriz y el Convento Franciscano, edificaciones emblemáticas que fueron destruidas en 1960.
Actualmente, esta ciudad se ha convertido en una de las más importantes del norte del Perú. Sus construcciones coloniales se equilibran con sus tintes de urbe moderna, donde existen hospitales, bancos, supermercados y una gran área comercial.
Oficialmente, la ciudad de Chiclayo se divide en 3 distritos: Chiclayo, José Leonardo Ortiz y La Victoria. Chiclayo se caracteriza por su emblemática Catedral, cuyo diseño corresponde al francés Gustave Eiffel, mismo diseñador de la famosa torre parisina. Esta edificación, ubicada frente a la Plaza de Armas de la ciudad, está rodeada por otra de igual importancia arquitectónica: el Palacio Municipal de Chiclayo (de 1919), que actualmente funciona como un museo.
Una ciudad con tanta historia no puede dejar de tener importantes museos que ejemplifican las diferentes civilizaciones que la habitaron. Entre ellos destaca el Museo Tumbas Reales del Señor de Sipán, con su increíble colección de más de 600 piezas de la tumba del Señor de Sipán, un famoso gobernante mochica. Así mismo, también está el Museo Nacional de Sicán, a apenas 20 kilómetros del centro de Chiclayo, donde se pueden contemplar ajuares funerarios, muestras de cerámica, metalurgia y orfebrería relacionadas a la cultura Sicán.
Lambayeque es una de las zonas que más ha conservado sus vestigios de civilizaciones prehispánicas. Por ello, cerca de Chiclayo hay diversos complejos arqueológicos como la Huaca Rajada, una de las más señaladas, donde se encontró la tumba del Señor de Sipán.
Por otro lado, el complejo Chotuna-Chornancap, a 8 kilómetros de la ciudad, sobresale porque allí se pueden observar los restos de pirámides truncas, huacas y diversos murales que representan a las culturas Moche y Lambayeque. También destacan sitios como las Ruinas de Zaña, una ciudad fantasma que fue destruida en la colonia por piratas; los petroglifos de Cerro Mulato o el geoglifo Águila de Oyotún.

El Complejo Arqueológico de Túcume, también conocido como Valle de las Pirámides, es famoso por ser un ejemplo donde convergen tres culturas prehispánicas: la sicán, la chimú y la inca. Posee 26 pirámides de adobe, en donde se encontraban lujosos palacios repletos de decoraciones y artefactos representando mitos, rituales y dioses. Chiclayo tiene diversas áreas verdes que han sido recuperadas gracias a un proceso de limpieza que apunta a la transformación a una ciudad ecológica. Como los alrededores del Paseo de las Musas o en el Parque Principal, en la Plaza de Armas, donde uno puede rodearse de hermosos árboles y disfrutar de la naturaleza chiclayana.
El centro de Chiclayo mantiene su estructura colonial y en muchas de las zonas de la ciudad, como los alrededores del malecón en Pimentel. El Refugio de Vida Silvestre Laquipampa. Se trata de más de 8 mil hectáreas de pura naturaleza. El Refugio alberga cientos de especímenes de flora y fauna endémica de la provincia de Ferreñafe, incluyendo el espectacular oso de anteojos. Además, en Laquipampa habita una de las especies más salvajes de todo el Perú: el puma yaguarundi.
El Bosque de Pómac es un Santuario Histórico, y es que la formación de algarrobos de este lugar es la más densa del planeta. Esta área natural se encuentra muy cercana a las Pirámides de Túcume, por lo que además de albergar a numerosas especies de flora y fauna, y también se encontrará una gran cantidad de objetos de oro de la cultura Mochica.
Las costas peruanas son indudablemente hermosas. Solo en Chiclayo se pueden encontrar lugares como el Balneario de Pimentel, ideal para hacer deportes acuáticos; las playas de Puerto Eten, de aguas tranquilas; la caleta Santa Rosa, caleta San José, playa Las Rocas o Media Luna, entre muchas otras. En lugares como Pimentel o Puerto Eten