Así, solía cantar algunas coplas del pregonero nuestra maestra de música y gran folklorista Doña Rosa Mercedes Ayarza de Morales (1881-1969) a este original “Dulce redondo y tostadito que robaba corazones en su miel bien bañaditos, provocando a los pillos a vejetes y chiquillos”
Los voy a llevar en un viaje al pasado de la Lima Colonal. Las famosas PICARONERAS mujeres morenas quienes nos siguen acompañando desde aquellos hasta nuestros días. Especialmente cuando Lima, se torna color “Panza de Burro” (cielo gris) y las brunas neblineras se pasean orondas por sus calles.
DOS COCINAS. La primera se remonta a fines de 1536, con la llegada de las Damas españolas cargadas de sus originales recetas secretas. Arribando conjuntamente a nuestras tierras las mujeres esclavas de origen africano. Ellas, trajeron consigo insumos muy preciados (clavo de olor, anís, canela, entre otros). La Segunda Cocina se origina por la fusión e insumos oriundos del Perú preparados en las ancestrales cocinas peruanas. Las cuales utilizaron el camote y Zapallo (valles de Cañete y Tacna).
NOMBRE PROPIO. Los Picarones jamás cambiaron de nombre. Si, bien es cierto; tienen al buñuelo como base de la receta original. Oriundos de Andalucía, España. A su llegada al Perú, se le agregaría a la preparación el anís en granos. Igualmente, se sumarían a la receta, los camotes traídos de las tibias tierras de los Valles de Chala (Cañete, Región Lima) Este insumo le daría una textura más blanda a la masa. Igualmente le incorporarían un mágico y milenario insumo Moche, el zapallo loche (Lágrima de oro) el cual le daría esa ligadura tan especial.
MIEL DE CHANCACA. Los Picarones se convirtieron en un espectáculo culinario para el buen deleite popular. Eran servidos con un fino baño de miel de tapas de chancaca traídas de Cajamarca y Piura. La miel esta confeccionada con hojas de higo, aromáticas frutas, ramas de canela, clavos de olor, anís estrella, y cáscara de naranja.
SEÑOR DE LOS MILAGROS. En el mes de octubre y a fines del siglo XVII, se da pie a la procesión de la imagen del Cristo Moreno de Pachacamillas.
Llevado en andas de plata por cuadrillas de la hermandad.
Acompañadas de las zahumadoras vestidas de trajes morados con mantillas, cánticos y rezos cargadas de fe infinita. A lo largo de la procesión se podía encontrar por algunas esquinas definidas a las famosas PICARONERAS, cantando sus amenos pregones.
DON RAMON CASTILLA (1797-1867). Reconocido presidente del Perú, por decretar la ley de la abolición y libertad para los indígenas y esclavos negros. Es el 05 de diciembre de 1854, en la provincia de Huancayo, Junín. Se les otorga su ansiada libertad. Las PICARONERAS, toman nombre propio y se alistan en las calles de la Lima la bella para demostrar su gran talento para llevar sustento económico a sus casas. Solo, bastaba contemplar a una de Ellas tomar en sus estupendas manos, pequeñas porciones de masa blanda y ligosa, hacer ágiles movimientos envolventes con los dedos, para darle nacimiento a las exquisitas roscas de los picarones antes de entrar a la grasa caliente de las pailas ardientes al carbón. Realmente era un espectáculo a otro nivel culinario.
LEYENDA POPULAR CRIOLLA
Se dice el PICARON emula una forma de pulsera llevada por las esclavas en las muñecas y los tobillos, para recordarnos el dolor y el sufrimiento en esa etapa de sus vidas.
Han pasado algunos siglos que venimos disfrutando este rico y fascinante típico postre peruano. LOS PICARONES cambiaron la mentalidad gastronómica popular. Se convirtieron en dulce más esperado y añorado de todos nosotros llenando de alegría nuestros corazones y paladares nos siguen acompañando en nuestras festividades, cerrando con broche de oro, cualquier ocasión de nuestra exquisita comida de lujo. Calientito, crocante, y suave al paladar bañado en dulce miel de chancaca. Hace de los PICARONES un excelente embajador de nuestra ancestral repostería peruana. Disfrútenlos …